Entradas

Mostrando entradas de mayo, 2005

Piedad...

Un día, tuve que decir adios a una persona que rozó mi corazón con su ternura, con su bondad, con su resignada inocencia, ocultando su apenas perceptible pero inmenso dolor tras una imagen sobria, delicada e incluso en cierto modo, ignorante.
Era una persona que derrochaba amor sin esperar nada a cambio. Que por cada poro de su piel derrochaba cariño.
Esa persona consiguió llegar en mi hasta un punto donde pocas personas lo han hecho.
Y lo hizo sin más, siendo ella misma, con su voz y con su mirada, a veces perdida y a veces centrada en el vacío de su ilusión.
Esa persona caminaba por inercia por un camino empedrado que no le llevaba a ninguna parte, más que a seguir caminando, sin un destino, sin una ilusión. Pero caminaba porque sabía que no tenía otra opción mejor.
Ella jamás leerá esto, pero esté donde esté, sabe que me enseñó a mirar la vida con otros ojos y que desde entonces y muy a pesar de todo, se que todavía quedan personas con las que contar, para lo que sea, aunque no tengas n…